Zipo

Zipo

Hola me llamo Zipo. Soy nuevo aquí. Me han pedido que me presente ante todos ustedes y cuente mi historia para que todos puedan conocerme. Bueno empezaré por decir que tengo año y medio y que antes no me llamaba Zipo. Este es mi nuevo nombre porque ahora tengo una nueva vida.
Yo tuve una familia hasta hace bien poco. No sé si mejor o peor que otras pero era mi familia y yo los amaba. Tenía una compañera peluda, unos papás y hasta una abuela. Mis papás me regañaban mucho, decían que no me portaba bien, que molestaba… Me pasaba mucho tiempo en un patio donde no podía correr ni saltar. Yo, lo único que quería era jugar y demostrar que podía ser un buen chico.
Nadie me enseñó a jugar ni como me debía comportar así que, yo hacía lo que creía era correcto. Lo único que conseguía eran más reproches, regañinas y enfados de mis papás. Eso hizo que tuviese inseguridad, miedo y desconfianza y eso sólo agravó la situación.
Luego llegó el bebé. Mis papás tenían menos tiempo para mi, me sentí solo como nunca antes, me enfadé con el mundo y el mundo conmigo. Lo único que quería es que me quisiesen pero no lo conseguí.
Un día, cogieron todos mis juguetes, los metieron en el maletero del coche y a mi con ellos. Me dejaron en el refugio, cerraron la puerta y no miraron atrás.
Fue muy doloroso. Me habían abandonado. Estaba asustado. Triste. Y rodeado de perros y personas desconocidas. No salía de mi caseta y enseñaba dientes a todo aquel que se me acercara. Poco a poco fui cogiendo confianza con los humanos del refugio. Les llaman voluntarios. También hice algún amigo peludo. Aquí no me regañan ni están siempre enfadados conmigo, Salgo a pasear y ¡ME DAN SALCHICHÓN!
Gracias por oír mi historia y ojalá los Reyes Magos me traigan una familia que no me regañe y me quiera mucho, mucho.
Llama, pregunta, adopta:
+34 692 87 19 84

Busco un hogar donde ofrecer todo mi cariño, pero, si no puedes llevarme a casa, también puedes ayudanos con una donación.

¡Infinitud de lametones para vosotr@s! ¡Gracias!

Scroll al inicio